La estadística lo demuestra. Todos tenemos al menos un amigo friki. Loco por los comics, poseedor de conocimientos valiosísimos en el universo Star Wars o poseído por la fiebre de los gadgets a cada cual más moderno y absurdo. Yo a lo mejor rompo la estadística pues al menos conozco a media docena, cada uno con sus locuras. Uno de ellos me comentaba el otro día que estaba harto de su iPhone. La cosa me sorprendió bastante pues es sin duda unos de los pilares del estereotipo friki. La verdad es que es un pasote y que si tienes la habilidad de instalarte algunas aplicaciones chulas te quedas con todo el mundo en una reunión de amigos.
Si embargo, y como me comentaba este amigo, todo se queda ahí. Una vez pasada la fiebre de los primeros días al final te acabas cansando de explotar globos, lanzar dardos y utilizarlo de nivel para colgar cuadros.
Creo que el presentador de este video está aún en la fase feliz del descubrimiento. Hace verdaderos esfuerzos por vendernos una increíble aplicación para el iPhone. No sabe muy bien como describirla, lo cual es comprensible por la tremenda utilidad de la misma, pero… oye, al menos lo intenta.
|