Sirva como aclaración que los empleados de la empresa que nos ocupa tiene acceso, y solo ellos, a una tarjeta monedero recargable que les da acceso a interesantes descuentos en las máquinas expendedoras de bebidas y comidas. Los empleados en masa han solicitado las tarjetas para obtener descuentos de hasta 1 céntimo por consumición. ¡Un chollazo!
Como se suele decir en estos casos se dice el pecado pero no el pecador.
|